Cuba:
la patria en peligro
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La prensa anuncia que "la nación está en pie de guerra", aunque no hace ningún comentario de fondo sobre la reacción de los EE.UU. Radio La Habana denuncia la agresividad norteamericana y desmiente categóricamente la presencia de cohetes.

El 24 el embajador de Francia declara que "la población se mantiene en calma y casi apática", excepto algunas "manifestaciones esporádicas" inspiradas por el poder en los barrios populares de la capital.

Movilización y convocatoria multitudinaria en octubre de 1962
Movilización y convocatoria multitudinaria en octubre de 1962

La Nación en pie de guerra

Los días siguientes las autoridades cubanas intensifican las medidas de movilización, extendiéndolas a los reservistas que trabajan en la construcción, la imprenta y la producción eléctrica. En algunos barrios de La Habana la milicia instaura el racionamiento con el fin de detener la ola de compras que ha agotado las reservas de café, azúcar, fósforos y galletas.

Durante los dos días siguientes reina en la isla una atmósfera de espera y de tensión agravada aún más por las lluvias torrenciales. El acceso a las playas queda rigurosamente prohibido. La carretera central está sembrada de barricadas y atestada de convoyes militares. Por la noche las calles de La Habana están vacías y tristes. Los proyectores de la defensa pasiva barren regularmente la bahía. El diario Hoy señala que continúan en la isla los preparativos militares: los estudiantes se incorporan a las unidades de combate y las mujeres a las enfermerías. En las empresas las madres y las esposas reemplazan a los hijos y a los maridos movilizados.

La prensa cubana recibe con alivio la disminución de la tensión y el 27 de octubre subraya unánimemente la aceptación por Moscú de las sugestiones de U Thant, mientras que "los Estados Unidos han respondido de una manera evasiva".

Havana: Una batería de D.C.A
Una batería de D.C.A. apuntando al cielo por encima del Hotel Riviera

El diario Revolución rinde homenaje al "primer plan de negociación de tregua" y Hoy saluda "la proposición pacífica" del Secretario General de la ONU. En estas circunstancias atraca al muelle del puerto de la capital el petrolero soviético Vinnitza , que es recibido por una muchedumbre entusiasta.

El 29 de octubre –días después de haberse pronunciado en pro de las negociaciones en una entrevista otorgada a la revista Jeune Afrique– Fidel Castro, irritado por haber sido dejado de lado en las negociaciones, publica un comunicado enumerando sus condiciones para una solución de la crisis.

Para salvar el prestigio de Castro los diarios cubanos consagran un gran espacio a esta declaración. Pero es un líder cansado y tenso el que se dirige por la noche a los miembros desilusionados de los comités de defensa. Una vez la crisis desactivada la población cubana no manifiesta ni alegría ni alivio, sintiéndose más bien frustrada y abandonada

Revolución
Diario cubano Revolución:
"¡Patria o muerte! ¡Venceremos!"



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